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Cuando Jesús entró en el mundo dijo: Padre mío, he venido para cumplir tu voluntad.
Se dice "Gloria".
Oremos:
Yo quiero misericordia y no sacrificios
Lectura del libro del profeta Isaías
En aquellos días dijo el Señor a Ajaz:
Sal 39, 7-8a.8b-9.10.11
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, pero hiciste que te escuchara; no pides holocaustos ni víctimas. Entonces yo digo: "Aquí estoy".
Para hacer lo que está escrito en el libro acerca de mí. Amo tu voluntad, Dios mío, llevo tu ley en mi interior.
He proclamado tu fidelidad en la gran asamblea; tú sabes, Señor, que no me he callado.
No he ocultado tu fidelidad en el fondo de mi corazón, proclamé tu lealtad y tu salvación, no oculté tu amor y tu lealtad en la gran asamblea.
"Aquí vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad"
Lectura de la carta a los Hebreos
Hermanos: Es imposible que la sangre de los toros y de los chivos quite los pecados. Por eso, al entrar en este mundo, dice Cristo:
Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
El publicano regresó a su casa justificado, el fariseo no
† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una joven desposada con un hombre llamado José, de la descendencia de David; el nombre de la joven era María. El ángel entró donde estaba María y le dijo:
Se dice "Credo".
Celebrante:
Para que el Hijo de Dios, que se hizo hombre en el seno de una virgen humilde y obediente, conceda a los fieles imitar a aquélla que complació con su humildad al Señor y a nosotros nos ayudó con su obediencia, roguemos al Señor.
Para que el Verbo de Dios, que al hacerse hombre en el seno de María cumplió las antiguas profecías, realice también, con su encarnación, los anhelos y esperanzas de los pueblos que aún ignoran la presencia de Dios en el mundo, roguemos al Señor.
Para que el que enaltece a los humildes y colma de bienes a los hambrientos dé fuerza a los decaídos, consuele a los tristes y conceda su ayuda a los que sufren, roguemos al Señor.
Para que el que miró la humillación de María, su sierva, ponga también sus ojos en nuestra debilidad y haga obras grandes en nosotros, roguemos al Señor.
Para la Salvación, oremos hermanos.
Celebrante:
Acepta, Señor, con bondad, los dones de tu Iglesia, que reconoce haber tenido su origen en la encarnación de tu Hijo, y concédele celebrar llena de gozo este memorial de tu amor.
El misterio de la Encarnación
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Miren: la Virgen está encinta y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Dios con nosotros.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Señor, tú has querido que la Palabra se encarnase en el seno de la Virgen María; concédenos, en tu bondad, que cuantos confesamos a nuestro Redentor, como Dios y hombre verdadero, lleguemos a hacernos semejantes a él en su naturaleza divina.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
7, 10-14
"Pide al Señor tu Dios una señal, en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo".
Respondió Ajaz:
"No la pido, pues no quiero poner a prueba al Señor".
Isaías dijo:
"Escucha, heredero de David, ¿les parece poco cansar a los hombres, que quieren también cansar a mi Dios? Pues el Señor mismo les dará una señal. Miren, la joven está encinta y dará a luz un hijo, a quien le pondrá el nombre de Enmanuel".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.Segunda Lectura
10, 4-10
No has querido sacrificio ni ofrenda, pero me has formado un cuerpo; no has aceptado holocausto ni sacrificio por el pecado. Entonces yo dije: Aquí vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad. Así está escrito de mí en un capítulo del libro.
En primer lugar dice: No has querido ni has aceptado los sacrificios, ofrendas, holocaustos ni víctimas por el pecado, que se ofrecen según la ley. Después añade: Aquí vengo para hacer tu voluntad. De este modo anula la primera disposición y establece la segunda. Por haber cumplido la voluntad de Dios, y gracias a la ofrenda que Jesucristo ha hecho de su cuerpo una vez para siempre, nosotros hemos quedado consagrados a Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Aclamación antes del Evangelio
La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria.
Honor y gloria a ti, Señor Jesús.Evangelio
1, 26-38
"Dios te salve, llena de gracia, el Señor está contigo".
Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué significaba tal saludo. El ángel le dijo:
"No temas, María, pues Dios te ha concedido su favor. Concebirás y darás a luz un hijo, al que pondrás por nombre Jesús. El será grande, será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la descendencia de Jacob por siempre y su reino no tendrá fin".
María dijo al ángel:
"¿Cómo será esto, pues no tengo relaciones con ningún hombre?"
El ángel le contestó:
"El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, el que va a nacer de ti será santo y se llamará Hijo de Dios. Mira, tu pariente Isabel también ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que todos tenían por estéril; porque para Dios nada hay imposible".
María dijo:
"Aquí está la esclava del Señor, que me suceda como tú dices".
Y el ángel la dejó.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración de los Fieles
Al celebrar hoy el inicio de la salvación del linaje humano, oremos, hermanos y hermanas, a Dios Padre todopoderoso:
Respondemos:
Escúchanos, Señor).
Escúchanos, Señor.
Escúchanos, Señor.
Escúchanos, Señor.
Escúchanos, Señor.
Dios nuestro, que escogiste a santa María Virgen como Madre del Salvador, escucha las oraciones de tu Iglesia; y haz que, siguiendo el ejemplo de santa María y poniendo en ti toda nuestra esperanza, obtengamos en abundancia los bienes que te hemos pedido.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Porque la Virgen creyó el anuncio del ángel: que Cristo, por obra del Espíritu Santo, iba a hacerse hombre por salvar a los hombres. Así Dios cumplió sus promesas al pueblo de Israel y colmó de manera insospechada la esperanza de otros pueblos.
Por eso,
los ángeles te cantan con júbilo eterno y nosotros nos unimos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
[Misa]Antífona de la Comunión